CERRÓ EL MUNDIAL: ¿APRENDIMOS ALGO?
Según The Guardian, la FIFA embolsó cerca de 15,000 millones de dólares con este mundial, la edición más rentable y comercializada en la historia del torneo. Detrás de las cifras astronómicas y las noches de fiesta que vivimos en México, Estados Unidos y Canadá, queda una pregunta incómoda para nosotros: ¿qué aprendimos realmente de este mundial más allá del negocio? La respuesta no está en la cancha de los grandes, sino en cómo forman a sus niños los países que más se han desarrollado recientemente en este deporte. Noruega fue, sin duda, el equipo más querido del torneo. Y no es casualidad: su modelo de formación deportiva para menores de 13 años elimina el marcador de los partidos, prohíbe publicar rankings, prohíbe las competencias nacionales, apuesta por la especialización tardía y entrega un trofeo a todos los participantes. Su lema lo dice todo: alegría en el deporte para todos. Erling Haaland, hoy uno de los delanteros de élite del mundo, creció bajo ese modelo. Cuando la identi...