INNOVAR NO ES UNA OPCIÓN: ES LA ÚNICA FORMA DE QUE LOS JÓVENES TENGAN FUTURO
Durante años repetimos que los jóvenes son el futuro. La frase suena bien, tranquiliza conciencias y adorna discursos. El problema es que el futuro ya llegó, y nos tomó discutiendo el pasado, esa es la realidad en nuestro sistema educativo. Hoy nuestros estudiantes no compiten solamente con el egresado de la universidad vecina. Compiten con algoritmos, con inteligencia artificial que aprende más rápido que cualquier plan de estudios (hoy las universidades actualizan los planes de estudio cada 4 o 5 años), con mercados laborales globales que contratan talento sin preguntar en qué ciudad se vive, y con crisis que no admiten prórrogas académicas. Frente a ese escenario, seguir educando como hace veinte años no es prudencia: es irresponsabilidad. La estrategia económica en nuestro Aguascalientes suele girar —con razón— en torno a atracción de inversiones, nearshoring, crecimiento industrial y empleabilidad. Pero pocas veces nos detenemos a preguntar si estamos formando a los jóvenes capace...